Tierra Sin Males:

El Padre Ángel García, fundador y presidente de  MENSAJEROS DE LA PAZ, pronunciará una conferencia titulada “Otro mundo mejor es posible” en el Salón de Actos del Círculo Católico, Plaza España nº 3 Burgos.

El acto será a las 19:30 H  del viernes 24 de mayo, y en él, además de la conferencia, se proyectará el documental sobre la vida del Padre Ángel y su actividad social con los más desfavorecidos junto a Mensajeros de la Paz.

Existe una estrecha relación entre Mensajeros de la Paz y Tierra sin Males, ya que ambas ONGs comparten muchos aspectos de su misión y filosofía. En el año 2016 Tierra sin males desarrolló,  en la Iglesia de S. Antón de Madrid, que regenta el P. Ángel, diversas actividades presentando el pensamiento y mensaje de Pedro Casaldáliga, presidente de honor de Tierra sin males y muy querido y admirado por el P. Ángel. En 2018 ambas asociaciones colaboraron en el homenaje a Pedro Casaldáliga en sus 90 años, un año antes tanto Eduardo Lallana como el P. Ángel coincidieron en su visita a Pedro Casaldaliga en Sao Félix de Araguaia, en plena Amazonia brasileña.

La Iglesia de S. Antón, en el centro de Madrid, permanece abierta 24 horas y acoge indiscriminadamente a los sin techo, sin familia, sin recursos… y les ofrece gratuitamente alimentos, diversos servicios y sobre todo cariño, acogida, atención, respeto y dignidad, mejorando así su autoestima.

“La Asociación Mensajeros de la Paz fue fundada en el año 1962 por el Padre Ángel García Rodríguez. Es una organización no gubernamental declarada de utilidad pública y de ámbito nacional e internacional. Ha recibido entre otros galardones el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia.

La principal actividad en sus inicios fue la creación de hogares funcionales para acoger a niños y jóvenes privados de ambiente familiar o en situación de abandono, proporcionándoles el medio más parecido al de una familia, en el que desarrollan su vida y formación integral de un modo eficaz, garantizando su presencia en la sociedad sin discriminación y sin marginación. Con el paso de los años ha ido ampliando sus actividades a otros sectores sociales desprotegidos: las mujeres víctimas de violencia doméstica, los discapacitados físicos y psíquicos y las personas mayores que viven en soledad, abandono o indigencia”. Actualmente la ONG cuenta con 4.200 voluntarios repartidos en 50 países y 3.900 trabajadores en plantilla, de los cuales el 92% son mujeres.